Ingredientes
- Arroz320 g
- Cebolla1 ud
- Caldo de pollo1000 ml
- Vino blanco100 ml
- Mantequilla60 g
- Queso parmesano60 g
- Azafrán1 pizca
- Sal1 pizca
Preparación
- 1
Pon agua a calentar (cuanta más mejor: el risotto necesita líquido caliente). Una vez hierva, baja el fuego para mantenerla templada.
- 2
Mientras, pica la cebolla MUY fina. En el risotto no debe notarse al masticar.
- 3
Derrite mantequilla en una cazuela amplia de fondo grueso. Pocha la cebolla a fuego MUY suave 8 minutos sin que dore.
- 4
Añade el arroz arborio o carnaroli y tuéstalo 2 minutos removiendo. Los granos deben volverse translúcidos por los bordes y opacos por el centro.
- 5
Vierte el vino blanco y deja evaporar removiendo. Cuando se haya ido, empieza con el caldo.
- 6
Añade el caldo caliente cucharón a cucharón. Espera a que casi se absorba antes del siguiente. Remueve casi continuamente (es lo que libera el almidón y da la cremosidad).
- 7
A mitad de cocción (unos 10 min) disuelve el azafrán en un cazo de caldo caliente y añádelo. Da color y aroma.
- 8
Cocina 18 minutos en total. Prueba: el grano debe estar al dente, con un puntito en el centro.
- 9
Retira del fuego (este punto se llama "mantecare"): añade mantequilla muy fría en dados y parmesano rallado.
- 10
Remueve con energía un minuto para que emulsione. Quedará brillante y cremoso.
- 11
Reposa tapado 2 minutos.
- 12
Sirve en plato hondo dando un golpe seco para extenderlo (el risotto se sirve plano, no en montón).